El elevado precio del grano (dada la alta necesidad de Brasil y la nueva apertura por parte de México como comprador) y la mayor superficie disponible, resultado de la dificultad en la siembra de soja, potenciaban la actual campaña de poroto. En el informe de la Eeaoc sobre granos afirma que las posibilidades de siembra fueron diluyéndose debido a la extensión de la sequía. Ello generó que parte de la superficie disponible no se sembrara y que éstas se realizaran desfasadas, desde el 20 al 25 de febrero.
Tucumán sembró menos cantidad de lo que se esperaba (estimada en 40.000 hectárea). Hoy se proyecta menor siembra, que rondaría las 10.000 hectáreas de poroto negro. Trancas fue la primera zona de siembra a mediados de enero, pero las altas temperaturas y la poca disponibilidad de agua hizo que un alto porcentaje se perdiera. Los rendimientos estimadas ahora de este cultivo dependerán de las lluvias de este mes y parte de abril y también de que "las heladas no se anticipen (primeros días de mayo), lo que podría comprometer seriamente la producción final", afirman.